¿Compradora compulsiva? Aprende a controlarlo

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Hoy se celebra el día de no comprar nada y es paradójico que sea el fin de semana de mayores compras en los Estados Unidos el famoso Black Friday. Soy una shopaholic en recuperación, es decir he sido una persona adicta a comprar.

Shopaholic es el slang de “compradora compulsiva” mejor conocido como el desorden de comprar compulsivamente. Mis peores momentos como shopaholic han sido en los Estados Unidos.

En los últimos años comencé a notar el mal hábito, y me dí cuenta que el problema era más profundo, y que los orígenes de mi adicción se remontaban a mi llegada a este país, el cual había resentido. Además, estaba sumergida en un matrimonio inestable, y no encontraba actividades que me resultaran atractivas. Visitar un “Mall” o centro comerial y comprar cosas que no necesitaba era fácil y divertido, y me ayudaba a acallar mi infelicidad (temporalmente). Mis carencias emocionales, me empujaban a reaccionar asi. Pensaba que comprar cosas era en el sustituto para encontrar armonía interna, pero llegó el día que comprar ya no me hizo sentir feliz y el sentimiento de vacío regreso. Sabia que tenía que dejar de ser una compradora compulsiva.

Fran Hewitt en su libro El poder de una mujer enfocada dice: “Nuestra sociedad esta más enfocada en comprar y usar cosas más que en amar a las personas. Lo que realmente tenemos que aprender es a sentirnos mejor con nosotros mismos sin tener la necesidad de llenar la casa de objetos inecesarios. Cuando trabajamos en nosotros y estamos concientes de nuestros sentimientos y limitaciones, podemos controlarnos cada vez que pensamos realizar una compra compulsivamente. La meta es evitar comprar cuando no nos sentimos bien”.

Afortunadamente la ayuda de una psicóloga, y mi interés en mejorar mi espiritualidad me ayudaron a trabajar en áreas que tenía que mejorar para sentirme feliz y asi modificar este patrón de comportamiento. No significa que ya no compro, pero ahora lo hago cuando lo necesito, y no cuando tuve un mal día. Mi regla es que antes de comprar me pregunto ¿Lo necesitas? y me sorprendo al darme cuenta que la mayoría de las veces mi respuesta es no.

 

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